Sentido de
territorio: “Consiste en la capacidad humana de definir límites espaciales y
establecer un ‘territorio’, entendiendo por territorio una extensión física
vasta que se define con nuestros sentidos de acuerdo a nuestro alcance
perceptivo.”
“Los
lugares nos arrastran hacia ellos por razones más allá de los sentimientos
derivados de los cinco sentidos... algún reconocimiento profundo actúa a través
de una inextinguible sensibilidad animal.”
Esa
sensibilidad animal, ese instinto común a todos los seres humanos es nuestro
‘sentido de territorio’. Este puede
aparecer en diferentes contextos. Por ejemplo, el caso de cómo actúa nuestra
percepción cuando re-visitamos un lugar en el que vamos buscando como por
instinto esos espacios que nos recuerdan la experiencia pasada y los puntos
donde la sensación se hace más aguda. O cómo se define el territorio desde la
percepción de un coche.
El
‘sentido de territorio’ es lo que delimita nuestros territorios grabándose así
en nuestra memoria el espacio que enmarca la experiencia. El hombre necesita
establecer un TERRITORIO FIJO para habitar.
Enunciado Fase
2. SENTIDO DE TERRITORIO
Se propone a los alumnos
encontrar-inventar y definir su ‘territorio simbólico’ que contenga un
pedazo de ‘espacio inviolable’ es decir, que incluya parte de su
identidad, y que a la vez presente las cualidades necesarias para que su
ready-made personal pueda funcionar. A este territorio le llamaremos “Intervalo”.
El Intervalo
es ese punto intermedio entre la información recibida por nuestros sentidos y
la configuración perceptiva de un territorio (lo objetivo versus lo subjetivo,
la información versus la experiencia). Tiene que ver con nuestros sentimientos
más profundos respecto al territorio. Sin Intervalo, nuestro sentido se pierde,
carecemos del espacio para delimitar lo que es todavía nuestro, nuestro
territorio. Esas pequeñas marcas físicas de dejan huella, olores, sonidos
conocidos, patrones de luz conocidos, lugares seguros conocidos, lugares
conocidos donde disfrutar el riesgo.
Mientras
más se pueda apelar a los sentidos de las personas, mientras más se les
proporcionen las condiciones para potenciarlos, el intervalo de dichas personas
será más preciso y serán capaces de configurar ese ‘territorio’ propio como
parte de la experiencia del lugar. Donde los sentidos trabajan con mayor
intensidad, mayor es nuestro ‘sentido de territorio’.
Por tanto,
podemos decir que la capacidad de definir un territorio es el factor
inicial en el proceso de habitar. Al establecer un territorio somos capaces de
apoderamos de él, ya sea con nuestros sentidos y/o ‘vistiendo y decorando’. De
esta manera nos identificamos con el espacio y al identificarnos, ‘habitamos’.
Assessment of work from Alber’s Preliminary Bauhaus
Course
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