Fluxus es un movimiento de arte contemporáneo que surge a
fines de los años 50 en el que el arte es entendido como creatividad y praxis
lúdica, esto es, como una diversión simple, divertida, no pretenciosa,
preocupada por las insignificancias, que no requiere habilidades o ensayos
interminables, que no tiene valor ni institucional ni como mercancía. En Fluxus
está en juego la idea de arte como diversión, como desenfado.
Fluxus es influido por dada y el surrealismo de Duchamp,
que con los ready-mades convirtió a un
objeto de uso cotidiano en una obra de arte; así como por el teatro
futurista y el llamado Bruitismo, por John Cage, el estilo de los Haiku, el
Anti-Arte, el Borderline Art, el Vaudeville y Charlie Chaplin.
Los artistas Fluxus buscaron romper las barreras entre
las distintas disciplinas del arte, generando la “transversalidad del antiarte”. El artista fluxus intentó
unir más de una disciplina artística, un fluir entre dos aguas, agregándole a
todas sus obras el factor lúdico, en donde el espectador ya no forma
parte del afuera de la obra, sino que es un componente esencial para que la
obra se concrete. En este sentido Fluxus se replantea la utilización de este
nuevo objeto, en donde el usuario se convierte en parte de la obra de arte,
porque sólo él, a través de su relación con
los objetos, hace que la obra exista y se desarrolle.
En este sentido es en el que se produce una
transversalidad entre las distintas disciplinas artísticas, los sentidos, el espectador y el artista,
sumado a las cosas cotidianas, los gestos, las acciones más simples como
sentarse en una silla, se convertían en obra-Fluxus ya que, al igual que los ready-mades, estarán extraídas de la realidad cotidiana.
Marcel
Duchamn
Ready-made:
“Rueda de bicicleta”
(1913)
Fase 1: EL OBJETO
COMO SÍMBOLO DE IDENTIDAD (1 semanas)
Creación conjunta de una imaginería de objetos
creados por los alumnos donde exploraremos el poder de dichos objetos y
la capacidad que tenemos las personas de volcar en ellos lo que identificamos
de un aspecto específico de nuestra vida.
De la misma forma analizaremos el objeto como receptor de
los distintos aspectos que constituyen nuestra identidad, jugando con la imagen
grabada en nuestra memoria y con las referencias que los objetos son capaces de
trasmitirnos.
“El objeto
sugiere como puede ser usado, el usuario responde usándolo bien –el objeto
mejora- o es usado mal –el objeto es degradado- el diálogo cesa…hay una vida
secreta y permanente en las cosas tan intensa que puede tomar vida para otros
usos, otras generaciones.”
Las
personas les damos distinta vida a las cosas y por ello nuestra relación con
los objetos es parte de nuestra propia identidad.
Enunciado: “CONSTRUCCIÓN DE UN READY-MADE
(objeto encontrado vs confeccionado)”
Alumnos
de la escuela de la Bauhaus
(1928)
Otto Umbehr (1902-1980)
Assessment of work from Alber’s Preliminary Bauhaus
Course


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